Hasta las narices de la Inquisición "Literaria".
- Juanma

- 23 nov 2025
- 2 Min. de lectura
La nueva inquisición literaria anti-IA: cuando el miedo y la ignorancia se convierte en negocio
En el mundo editorial ha surgido un enemigo útil. No es un competidor real, ni una amenaza palpable, sino una sombra conveniente: la Inteligencia Artificial. Su irrupción (innegablemente transformadora) ha servido de catalizador para que ciertos colectivos, especialmente algunas ilustradoras acomodadas en su estilo y "estatus" insuficiente, levanten un discurso apocalíptico. El mensaje es simple: si no nos protegen de la IA, la cultura está en peligro de muerte. Pero detrás del dramatismo se esconde una estrategia tan antigua como la política misma.
Los gobiernos lo han hecho durante siglos: inventar un enemigo invisible para alinear a la población detrás de sus intereses. Ahora, en versión editorial, algunos grupos han encontrado en la IA un villano listo para usar. Un villano perfecto para imponer agendas, generar presión y, sobre todo, asegurar ingresos en un mercado que empieza a exigir más calidad y menos complacencia.
La paradoja es que el miedo que venden no protege al arte: protege privilegios. Mientras se agita la alarma colectiva, se oculta la verdadera intención: obligar al escritor (el eslabón más vulnerable de la cadena), a aceptar condiciones, servicios y procesos que poco tienen que ver con la creatividad y mucho con mantener intacta una estructura lucrativa basada en la ignorancia tecnológica.
Así nace una nueva inquisición cultural: una que no quema libros, pero sí ideas; que censura autores y herramientas. Una inquisición que demoniza lo que no entiende y que sacraliza lo que siempre ha controlado. Y como toda inquisición, se alimenta de un único combustible: el miedo. No a que se pierda el arte, sino a perder su negocio.
El verdadero desafío no es combatir la IA, sino desenmascarar las narrativas interesadas que pretenden frenar su uso. No permitamos que el temor manipulado se convierta en excusa para limitar la innovación, ni que la ignorancia organizada marque el rumbo creativo de una industria que necesita futuro, no guardianes del pasado.










Comentarios